Impacto psicológico de los terremotos 

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En Granada sabemos que la tierra puede temblar y por estos días ha temblado con más frecuencia, hasta el punto de sentirlo, con escalas de magnitud significativas.

Después de los últimos movimientos sísmicos, muchas personas pueden haber experimentado miedo, incertidumbre, dificultad para dormir, preocupación por familiares y amigos o una sensación de inseguridad que permanece incluso cuando el movimiento ya ha terminado.

Lo que es más importante es saber que estas reacciones pueden formar parte de una respuesta normal ante una situación extraordinaria que percibimos como peligrosa.

Aunque un terremoto tarde unos segundos, la sensación de amenaza puede permanecer mucho más tiempo en nosotros.

Cuando el terremoto termina, el cuerpo puede seguir alerta

Después de un seísmo es frecuente permanecer pendiente de cualquier ruido o movimiento, despertarse durante la noche, sobresaltarse con facilidad o comprobar constantemente las noticias y las alertas y más por estos días con los sismos en Granada y los terremotos a nivel mundial en Venezuela, Colombia, Indonesia entre otros .

También pueden aparecer síntomas de ansiedad, así como de tristeza, irritabilidad, dificultades para concentrarse o una preocupación persistente por la seguridad propia y la de las personas que queremos, por ello nuestra primera acción es buscar a los que nos importan y generar una acción de huida y estas reacciones no significan necesariamente que exista un trastorno psicológico.

La investigación muestra que, aunque la mayoría de las personas expuestas a un terremoto no desarrolla problemas de salud mental persistentes, una parte puede presentar síntomas de estrés postraumático (TEPT) ansiedad o depresión. La evolución es diferente en cada persona y, en muchos casos, el malestar disminuye progresivamente con el paso del tiempo (Woods et al., 2025). Por eso, sentirse afectado no significa estar enfermo. Cada persona lo vive de una manera distinta. No todas las personas experimentan un terremoto de la misma forma.

¿Qué puede influir? Puede influir la intensidad con la que se vivió, así como la edad, tambien si nos encontrábamos solos o acompañados, los daños materiales que deja, preocuparnos por familiares, haber vivido experiencias traumáticas anteriores o sentir que no tenemos control sobre lo que está sucediendo.

La experiencia de Lorca (Murcia) constituye un ejemplo cercano. Tras el terremoto de 2011, un estudio realizado con escolares de entre 8 y 12 años encontró una elevada presencia de síntomas de estrés postraumático tanto un mes como un año después del seísmo (López-García & López-Soler, 2014). Estos resultados no significan que todas las personas reaccionen de la misma manera, sino que nos recuerdan la importancia de observar, escuchar y respetar las diferencias individuales.

¿Qué puede continuar cuando ya no tiembla la tierra?

Una de las consecuencias más difíciles después de un terremoto es la pérdida temporal de la sensación de seguridad y de control ¿a qué sentimos que esto no lo podemos controlar?

Nuestra casa, nuestro barrio o los lugares que normalmente asociamos con tranquilidad pueden dejar de sentirse completamente seguros y empezamos a hacernos muchas preguntas como si ¿Volverá a ocurrir? ¿Estoy realmente seguro/a? ¿Y si ocurre mientras estoy durmiendo?

Esta vigilancia constante puede resultar agotadora y en Granada, y el mundo, por estos días los reiterados terremotos conllevan a una hipervigilancia.

En estos momentos puede ser útil intentar recuperar progresivamente una sensación de control. No podemos controlar si habrá o no un nuevo movimiento, pero sí podemos preguntarnos qué podemos hacer para cuidarnos en el presente.

  • ¿Qué puedo controlar?
  • ¿Qué puedo hacer?
  • ¿Qué necesito?
  • ¿Qué no está en mis manos?

Las intervenciones psicológicas dirigidas a recuperar la sensación de control han mostrado resultados positivos en personas afectadas por terremotos, especialmente en relación con el miedo y los síntomas postraumáticos (Başoğlu et al., 2005). Recuperar el control no significa negar la incertidumbre. Significa recordar que también podemos decidir cómo cuidarnos mientras atravesamos esa incertidumbre.

La investigación ha encontrado una relación importante entre apoyo social y recuperación después de experiencias traumáticas. Un metaanálisis de estudios longitudinales mostró que un mayor apoyo social se relaciona con una menor presencia posterior de síntomas de TEPT (Wang et al., 2021).

Por eso, después de un terremoto, acompañar también es cuidar. Y acompañar no significa obligar a hablar. No necesitamos pedir a alguien que nos cuente una y otra vez lo sucedido. Tampoco necesitamos decirle que debe tranquilizarse o que “ya ha pasado”. https://www.instagram.com/p/DcOOFYHiklH/?img_index=1&igsh=dml4Y2l3YWZqNjll

A veces basta con decir: “Estoy aquí.” 

Recuperar poco a poco la vida cotidiana

Después de una situación que altera nuestra sensación de seguridad, la rutina puede convertirse en una importante fuente de estabilidad.  Comer, descansar, caminar, trabajar cuando sea posible, estudiar, cuidar de otras personas, encontrarnos con amigos o recuperar pequeñas actividades que nos hacen bien puede ayudarnos a reconstruir cierta sensación de normalidad. Esto no significa hacer como si nada hubiera ocurrido.

Podemos sentir miedo y, al mismo tiempo, seguir con algunas de nuestras actividades. Podemos estar preocupados y también reírnos. Podemos hablar de lo ocurrido y también necesitar distraernos. Las emociones no siempre son excluyentes. Dar un espacio a lo que sentimos

Después de un terremoto podemos tener muchas cosas dentro que no sabemos cómo expresar y en ocasiones necesitamos hablar, escribir, dibujar, crear, caminar o simplemente permanecer en silencio.

La expresión escrita puede ofrecer un espacio para organizar pensamientos y emociones. La investigación sobre escritura expresiva ha encontrado resultados que favorece el afrontamiento en algunos contextos, aunque sus efectos no son universales y no debe considerarse un tratamiento psicológico por sí misma. Podemos simplemente empezar por escribir:

  • Lo que siento.
  • Lo que me preocupa.
  • Lo que echo de menos.
  • Lo que quiero decir.
  • Lo que necesito.
  • Lo que quiero cuidar.

“Carta a mi ciudad, carta a los míos”: estrategia de afrontamiento

En intervenciones acontecidas recientemente en Colombia, he generado una estrategia de intervención psicológica que se llama: “Carta a mi ciudad, carta a los míos”, una propuesta de expresión y conexión que puede ayudarnos a crear un pequeño espacio para detenernos, escuchar lo que estamos sintiendo y escribirlo, esta estrategia ha ayudado a muchas personas a afrontar el aquí y el ahora https://www.instagram.com/p/DcBkpjyChHw/?igsh=MXM2cGZ4NzZ2OG82cA==.

Podemos escribirle a Granada, nuestra familia, la persona que consideremos y queremos, e incluso a nosotros mismos. Podemos contar aquello que nos preocupa de los terremotos en Granada o del sitio donde vivamos, aquello que hemos perdido, aquello que queremos proteger o aquello que necesitamos decir .

No se trata de escribir bien y no se trata de obligarnos a hablar de algo que nos afecta. Se trata de dar una salida a aquello que estamos atravesando y permitirnos conectar con nuestra propia experiencia. Y, si queremos compartirlo, puede convertirse también en una manera de sentirnos acompañados por otras personas https://www.instagram.com/p/DcBmo2jir-K/?igsh=bzA2Z3BmdXAwdDZm.

¿Cuándo debemos pedir ayuda?

Lo que suele ocurrir es que sintamos miedo después de cada sismo y estar alerta, dormir diferente y permanecer preocupados. Pero cuando este malestar permanece o incremente, pueden aparecer pensamientos intrusos, como recuerdos de los movimientos y los que podría pasar, a veces pesadillas, evitación de actividades cotidianas, alteraciones del sueño, síntomas asociados a la ansiedad o la depresión y cuando esto interfiere en nuestra vida cotidiana de cómo era antes de los temblores de tierra, es importante consultar un profesional de la salud mental.

La intervención psicológica especializada es especialmente importante cuando aparecen síntomas persistentes de estrés postraumático (TEPT). La evidencia disponible muestra que las intervenciones psicológicas pueden producir mejoras significativas en personas con TEPT relacionado con terremotos(Woods et al., 2025, así como resultados favorables con la terapia de exposición narrativa en el tratamiento del TEPT relacionado con terremotos (Haktanir & Kurnaz, 2025).

Por tanto, es importante diferenciar entre acompañamiento y tratamiento psicológico. Una actividad de expresión, hablar con alguien cercano o recuperar una rutina puede formar parte de nuestro proceso de afrontamiento. Pero cuando el sufrimiento es intenso o persiste, pedir ayuda profesional no significa que estemos fallando.

Después de que la tierra deje de temblar

Cada persona necesita un tiempo diferente para recuperar la sensación de seguridad.

Algunas personas necesitarán hablar,  otras necesitarán silencio, algunas querrán escribir, otras preferirán dibujar, caminar, estar con su familia o simplemente recuperar poco a poco su rutina. No existe una única manera correcta de afrontar una experiencia como esta.

Lo importante es poder encontrar espacios seguros para expresar, acompañar, conectar y pedir ayuda cuando sea necesario. La recuperación emocional necesita su propio tiempo.

Referencias

Başoğlu, M., Salcioğlu, E., Livanou, M., Kalender, D., & Acar, G. (2005). Single-session behavioral treatment of earthquake-related posttraumatic stress disorder: A randomized waiting list controlled trial. Journal of Traumatic Stress, 18(1), 1–11. https://doi.org/10.1002/jts.20011

Haktanir, A., & Kurnaz, M. F. (2025). Systematic review of psychotherapies and meta-analysis of cognitive behavior therapy and narrative exposure therapy for treating earthquake-related posttraumatic stress disorder. Psychological Trauma: Theory, Research, Practice, and Policy, 17(6), 1357–1368. https://doi.org/10.1037/tra0001743

López-García, J. J., & López-Soler, C. (2014). Trastorno de estrés postraumático en escolares tras el terremoto de Lorca (España) en 2011. Gaceta Sanitaria, 28(3), 230–233. https://doi.org/10.1016/j.gaceta.2013.10.009

Wang, Y., Chung, M. C., Wang, N., Yu, X., & Kenardy, J. (2021). Social support and posttraumatic stress disorder: A meta-analysis of longitudinal studies. Clinical Psychology Review, 85, 101998. https://doi.org/10.1016/j.cpr.2021.101998

Woods, C. F., Beaglehole, B., Frampton, C., McIntosh, V. V. W., & Bell, C. (2025). Psychological interventions for adult earthquake-related post-traumatic stress disorder: Systematic review and meta-analysis. BJPsych Open, 11(4), e119. https://doi.org/10.1192/bjo.2025.784

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Carolina Reyes Gonzalez

Psicóloga colegiada